miércoles, 9 de mayo de 2018

LA PEDAGOGÍA COMO DISCIPLINA RECONSTRUCTIVA



La peda­gogía es el arte de la enseñanza. Como conjunto de enunciados que, más que describir o pres­cribir formas específicas de proceder en la educación, pretenden orientar el quehacer educativo, confiriéndole su sentido.
 Este sen­tido puede ser buscado hermenéuticamente (¿qué es lo que esta­mos haciendo?) o ideológicamente (¿qué es lo que debemos ha­cer?) Y una tercera dirección que asume la pedagogía como una especie de conocimiento implícito que básicamente definiría cuá­les son las formas de transmisión legítimas y cuáles son ilegítimas.

El paso de una moral basada en la oposición entre deber o inclinación a una moral basada en la expresión de los deseos y su regulación para la interacción y la comunicación es la propuesta. Abordan “las fuentes de conocimiento” en la escuela: jerar­quías y relaciones: para mostrar que aunque se ha privilegiado la “cultura académica” existen otras fuentes de conocimiento (expe­riencia personal, la imaginación, el arte, las tradiciones no científicas, la analogía no formalizable) que deben ser tenidas en cuenta.

Apoyados en Habermas se insiste en que la ciencia y la técnica no constituyen la única esfera de racionalidad desarrollada por la modernidad. También el derecho, la moral, la crítica artística pue­de ser y han sido terrenos de una argumentación racional elaborada, decantada por escrito y relevante para ciertas órbitas de la acción. La ciencia no es más que un sistema cultural entre otros, nos dicen, citando un profundo e importante trabajo de Yehuda Elkana. Estos cambios pedagógicos afectan las fronteras de la escuela problematizando sobre esas oposiciones y límites entre lenguajes y prácticas haciéndolos cada vez más flexibles.

LA PEDAGOGÍA EN EL ENFOQUE CONSTRUCTIVISTA


Es preciso señalar la importante contribución que se viene haciendo desde la psicología cognitiva, la nueva episte­mología, la lingüística y la ética comunicativa para la construcción de una pedagogía. Este enfoque, más conocido como “

constructivismo” permite, desde su polisemia, múltiples abordajes para reconstruir los procesos de conocimiento y adecuar a ellos las formas de enseñanza. 

Esta corriente de pensamiento ha tenido en nuestro país un valioso impacto para investigar principalmente en la enseñanza de las ciencias y en los procesos de lecto-escritura y educación matemática.

El constructivismo es más una posición epistemológica con consecuencias didácticas que una pedagogía, pero a partir de ella es posible construir un campo de saber que rastreando las prácti­cas de los maestros, sus métodos, procesos de aprendizaje, conocimiento escolar, desarrollo cognitivo y afectivo, axiológico y estético, permitan la elaboración de propuestas alternativas para el mejoramiento de la enseñanza.

LA PEDAGOGÍA CRÍTICA


El concepto de Pedagogía Crítica La pedagogía es el estudio del problema educativo, la reflexión y revisión científica del quehacer educativo, de sus diversas relaciones y temáticas; cómo se manifiesta socialmente en el día a día, lo que ha hecho y ha sido la educación hasta el día de hoy, lo que es y lo que hace la educación.

Se llama pedagogía crítica porque responde a varias visiones y corrientes teóricas sobre los aspectos sociales, culturales, políticos y educativos de la escuela (entiéndase la escuela como la educación formal de O grado a la universidad), el hombre y la sociedad tales como:
 1) El movimiento neomarxista expuesto por Gramsci, Althusser, Bourdieu, Passeron
2) contribuciones de Foucault, y Lacan
3) las teorías críticas orientadas por Habermas, filósofo alemán y principal exponente de la escuela de estudios filosóficos de Frankfurt, inspirada en la teoría marxista.
4) los enfoques derivados de la escuela de Frankfurt por Carr y Kemmis
5) la perspectiva teórica sociológica y educativa del movimiento de la sociología de la educación que nace paralelamente en Estados Unidos y Gran Bretaña por la necesidad de profundizar en la complejidad de la educación como fenómeno social representada por Henry Giroux, Michel Apple y Peter McLaren, y 6) el pensamiento latinoamericano desde la obra Paulo Freire educador de adultos, educador popular considerado el más importante pedagogo del siglo XX en América Latina, perteneciente a la más reciente corriente de educación para la democracia.

Hablar de pedagogía implica ubicarse conscientemente en la cultura. En un ejercicio epistemológico los pedagogos no solamente nos enfrentamos al objeto de estudio, al método desde donde desarrollamos nuestras investigaciones, sino también a la postura que asumamos. Desde esta perspectiva abordo los desarrollos de la práctica, la teoría educativa, las nuevas influencias, ideas y autores de la pedagogía crítica latinoamericana. En América latina la pedagogía crítica se inspira en los trabajos de Freire, nace en los presupuestos que subyacen su obra:
a) concepción sobre el educador
b) la dimensión comprometida que connota a su tarea
c) la vocación práctica de todo proceso educativo para ser verdaderamente educativo.

LA PEDAGOGÍA COMO DISPOSITIVO


La pedagogía ha penetrado al campo de las mediaciones con lo cual cambia su significado tradicional y transforma las relaciones estado-sociedad civil. Es dispositivo de control. Los cambios en la producción y en el consumo económico y cultural, en la estructura misma de la interacción social han planteado también un cambio en las mediaciones de la pedagogía. Esta visión, aplicada a la modernidad muestra que el- maestro ya no es la única forma bajo la cual se nos presenta la pedagogía, ella controla la vida social e individual de los sujetos y reproduce el poder, como dispositivo pedagógico.

En Colombia las políticas educativas en lo regulativo (formación) y en lo instruccional (conocimiento), se han alimentado del conductismo, la eficiencia, el rendimiento, las habilidades fragmentadas y su énfasis en los métodos de aprendizaje no han permitido un acceso, ni mucho menos un posicionamiento frente a estos nuevos dispositivos. Las reformas curriculares se han quedado en lo regulativo y no han profundizado en los saberes y disciplinas para superar el asignaturismo.

En esta concepción no cuenta la buena o mala voluntad del profesor, él está atrapado en el gran aparato enunciador y lo único que puede hacer es denunciar su condición y señalar como las nuevas tecnologías de la comunicación y la información tienden a remplazarlo. El docente como trabajador de la cultura

, está sometido a las reglas de la división del trabajo y queda subordinado a la econo­mía y a la política. Pensar la formación pedagógica del docente no es posible si estas no se enmarcan en las políticas de las agencias internacionales y nacionales más allá de las intenciones individua­les o colectivas de los docentes. Triple función se asigna a la peda­gogía desde esta perspectiva: integrar docencia-investigación-formación. Posicionarse críticamente frente a las políticas del estado y transformar la cultura institucional vigente.

LA PEDAGOGÍA COMO DISCIPLINA


 La pedagogía asumida como la disciplina que conceptualiza, aplica y experimenta los distintos conocimientos acerca de la enseñanza de los saberes específicos en una determinada cultura. Existe como conjunto de nociones dispersas que le asignan a los sujetos, instituciones y saberes unas finalidades y funciones en una formación social determinada. 

Se analiza el documento o registro: teorías, comentarios, leyes, memorias, actas, textos, manuales, decretos... y en ellos se expresa un “saber pedagógico” que es susceptible de historiar. La pedagogía aparece como el saber propio del docente y no se la puede reducir a la simple metódica, es ella por el contrario un saber y una práctica que construye conocimiento sobre preguntas que le son propias: ¿Para qué se enseña? ¿Qué se enseña? ¿Cómo se enseña? ¿A quién se enseña? ¿Dónde se enseña? Cuyas respuestas sobre fines, contenidos, estrategias didácticas, sujetos y contextos culturales pueden configurar un campo de saber cuyo estatuto epistemológico se diferencia del de las Ciencias de la Educación. Sujetos, saberes, prácticas e instituciones pueden ser analizadas desde el conjunto de nociones que configuran su discurso pedagógico y a partir de estos análisis metódicamente abordados desde la arqueología o la genealogía se hace posible la emergencia de la pedagogía. 

La pedagogía es pues el fundamento de la práctica pedagógica, en ella se expresa un saber sobre la enseñanza y en ese sentido no todo maestro es pedagogo sino 71 Tendencias de la pedagogía en Colombia aquel que da razones de su oficio, que construye su identidad articulando su quehacer a la pedagogía, que conoce su historia y por tanto se apropia de conceptos, métodos, nociones, modelos, pero que también aplica y experimenta para aportar a la pedagogía que es su saber propio. De allí que no basta saber las disciplinas sino que es preciso preguntarse por su pertinencia para propósitos de formación y de instrucción. “El docente debe saber lo que enseña y también cómo enseñarlo”.